Hay bodas que disfruto documentar por la historia que cuentan, y la de Daniela y Andrés es una de ellas. Ambos forman parte del mundo audiovisual; Daniela es fotógrafa y Andrés videógrafo, por lo que fue un verdadero honor que confiaran en mí para documentar uno de los días más importantes de sus vidas.

La historia comenzó en Cumbres de Majalca durante su sesión preboda. Recuerdo perfectamente el frío de aquella mañana invernal, pero también la increíble actitud de ambos. A pesar de las bajas temperaturas, disfrutaron cada momento y logramos crear recuerdos en uno de los paisajes más impresionantes de Chihuahua.

El día de la boda viajamos a Ciudad Cuauhtémoc para acompañarlos en esta nueva etapa. Antes de la ceremonia vivimos algo muy especial: un primer encuentro a ciegas, donde tomados de las manos compartieron una oración sin verse por primera vez. Fue un momento lleno de fe, amor y significado.

La espera terminó en la ceremonia cristiana, cuando Andrés vio a Daniela vestida de novia por primera vez. La emoción en su rostro lo decía todo. Después tuvimos una sesión de pareja muy distinta a cualquier otra; sin una locación definida y con poco tiempo, fuimos encontrando escenarios sobre la marcha, convirtiendo cada parada en una nueva oportunidad para crear fotografías únicas.

La celebración continuó rodeada de familiares y amigos en una boda llena de alegría, bendiciones y momentos inolvidables. Sin duda, una historia que me siento agradecido de haber podido contar a través de mi cámara.

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